96 puntos entre leer y hablar: España tiene la IA en la mano y sigue sin soltarse
Dos datos que casi nunca se leen juntos. España tiene el mayor desnivel de sus cuatro destrezas en inglés entre lo que entiende y lo que dice. Y, a la vez, sus jóvenes están entre los que más usan inteligencia artificial para estudiar de toda Europa. La herramienta ya está en la mano. La conversación sigue sin practicarse.
Un buen nivel general que esconde una destreza hundida
En el índice EF EPI 2025, España obtiene 540 puntos y ocupa el puesto 36 de 123 países, dentro de la banda de dominio moderado y bastante por encima de la media mundial, que es 488. Es una posición digna y además ligeramente mejor que la del año anterior, cuando fueron 538 puntos.
El problema aparece al abrir esa nota por destrezas. Lectura 558, comprensión oral 525, escritura 506 y expresión oral 462. Las tres primeras están por encima de la media mundial; la cuarta se queda muy por debajo del resto. Entre leer y hablar hay 96 puntos de distancia.
Puntuación de España por destreza
España no tiene un problema de inglés. Tiene un problema de hablar inglés, y son cosas distintas que se arreglan de forma distinta.
La otra mitad del dato: la IA ya está dentro del estudio
Según la encuesta del INE sobre equipamiento y uso de TIC en los hogares de 2025, el 37,9% de la población de 16 a 74 años usó una herramienta de inteligencia artificial generativa en los tres meses anteriores. Entre los jóvenes de 16 a 24 años la cifra sube al 75,6%, y lo más relevante para este análisis: el 59,3% de ese grupo la usa para educación formal.
Ese 59,3% cobra sentido al compararlo con Europa. Según Eurostat, que usa el mismo instrumento y por tanto permite comparación directa, la media de la UE para jóvenes que usan IA en educación formal es del 39,3%. España está veinte puntos por encima.
Uso de IA generativa: España frente a la UE
La adopción además se ha disparado en poco tiempo. La encuesta de Funcas sobre inteligencia artificial sitúa el uso frecuente de ChatGPT en el 4% de la población en 2023, el 14% en 2024 y el 28% en 2025. Siete veces más en dos años.
Uso frecuente de ChatGPT en España
Por qué las dos cosas no se han encontrado todavía
Aquí está el punto de este análisis. Los datos del INE describen el uso de IA para educación formal: resolver dudas, redactar trabajos, analizar información. El estudio de la Fundación CYD sobre universitarios españoles apunta en la misma dirección: el 89% usa IA generativa, y sus usos principales son resolver dudas concretas, investigar datos y redactar trabajos. Todo eso es texto.
Es decir, la herramienta que mejor resuelve el problema de conseguir un interlocutor paciente, disponible y sin juicio se está usando mayoritariamente en la modalidad que no entrena la destreza hundida. Escribir a una IA mejora lo que España ya hace bien. Hablarle es lo que tocaría los 462 puntos.
Y conviene no vender esto por encima de lo que dice la evidencia. Un metaanálisis publicado en la revista ReCALL en 2025 encontró un efecto moderado de los sistemas de conversación sobre la expresión oral, con una g de Hedges de 0,61, pero se basa en 16 estudios y cerró su búsqueda en mayo de 2023, antes de que los modelos generativos se generalizasen. Los propios autores señalan asimetría en el funnel plot, lo que apunta a un posible sesgo de publicación. Hay señal, no certeza. Explicamos aquí cómo usar la IA para hablar y en qué falla.
El contexto que lo explica
Nada de esto se debe a falta de inversión de las familias. Según la federación de centros de enseñanza de idiomas FECEI, en España operan 3.952 academias privadas de idiomas con alrededor de 2.030.000 alumnos matriculados al año, frente a unas 470 escuelas oficiales con unos 331.000. La demanda existe y se paga.
El patrón se repite fuera del inglés: en PISA 2022 la puntuación de lectura de España fue de 474 frente a una media de la OCDE de 476. Es decir, en comprensión España está en la media. La anomalía no es general, es específica de hablar en otro idioma, y encaja con un sistema que evalúa casi siempre por escrito.